domingo, 11 de agosto de 2013

Solo recuerdos quedan, solo recuerdos.

29/07/2011
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Solo recuerdos quedan, solo recuerdos.

Giro el bastón de manera que la punta con la que se apoyaba en el piso quedara apuntándole al ojo izquierdo y comenzó un cantico. Una descarga constante de electricidad hizo contacto con la demonio atravesó el parpado cuando este se cerro y la sangre comenzó a manar al reventar el globo ocular. Una vez hecho esto, giro el bastón y lo planto frente a ella, sabiendo que la descarga seguiría ya que había encontrado a su objetivo, mientras que la mujer levantaba la otra mano y finalmente la llevo con sus magistrales dedos hacía el pecho de la atormentada Hibari. –Querida… no permitiré que te desmayes, apenas empezamos –dijo mientras en su mano obraba pases mágicos encima del cuerpo de Hibari marcando arcanamente la parte más sensible de los pechos de la herida demonio.
Sonriente, triunfal de que el hechizo funcionara a la perfección aún sin haberlo practicado desde hacia tanto tiempo atrás, materializó un par de agujas hechas de hielo.
-Defiendete, te reto a que lo intentes, el sufrimiento que tienes es solamente el pago por lo que has hecho para mí.- Imposibilitada como la tenia la sangre comenzó a seguir un curso predestinado por la magia separándose de un liquido cristalino que seguía su camino hacia el otro seno. – ¿El gusto por el dolor se te acabó? Vamos quiero que tengas un orgasmo, con lo que te estoy brindando.
La demonio miraba impotente, luchando contra aquellos grilletes que la atormentaban. Eso no era dolor, era una agonia, sentía como estaba drenándolo todo de ella. Sus recuerdos, su energía escapaba por la herida de su ojo en forma de sangre, pero sus sentimientos y emociones igual no la adueñaban, su dolor y su gozo habían sido arrebatados, los sentía fluir de su cuerpo. Comprendía el hechizo que estaba utilizando. El liquido que se acumulaba del lado derecho de su busto era dolor liquido, eran todas sus emociones. Esa perra estaba utilizando artes prohibidas de las más avanzadas, se empeñaba en destruirla completamente. A ese paso sería una carcasa sin vida, algo peor que estar muerta era estar viva sin nada en su interior. No podía actuar ese maldito baston la debilitaba hasta la extenuación al estar tan cerca de ella, y con los grilletes solo era una marioneta vulnerable. Cuando sintió las pequeñas y finas agujas en su cuerpo invadir la parte mas sensible de sus pechos solo pudo jadear, tenia el placer que ello le brindaba, pero poco a poco eso también se apagaba, aquella emoción fue vaciada de su interior, hasta que el dolor en sus pezones solamente fue una constante irrelevante, No había dolor, no había placer. ¿Por qué había escurrido un hilo de savia de sus labios? La muerte incluso había perdido dolor o gusto era algo insignificante. Su mente le decía que era el hechizo y que tenia que luchar contra ello, pero ¿Qué sentido tenía? Atrapada como estaba en ese abismo levanto su ojo sano hacia aquella mujer mantenía unos frascos pendientes bajo las agujas por las cuales corrian las mieles de su cuerpo, no había tampoco ningún tipo de emoción en ella ¿No era algo que le daría placer?
-No, no lo eres, eres un simple instrumento más para extraer los ingredientes más preciados para unos cuantos conjuros, y solo eso. Tu mente ha perdido la capacidad de retenerme lejos de ella, eres una marioneta. Terminare con sacar todo lo que pueda de ti y pronto te desterrare a tu reino, una criatura como tú, contraria a mi esposo no puede morir, se que te regeneraras al llegar al inframundo, pero me asegurare que lo que eres… jamás lo vuelvas a ser. –dijo la maga carmesí sustituyendo uno de los viales que ya tenia lleno de la sangre de ella por uno nuevo y guardando ese en un cinto del cual pendían varios frascos de la misma forma. Algunos llenos y la mayoría estaban vacios.
El cuerpo quedo vacio pero el conjuro evito que ella desapareciere. Era la voluntad de Hitomi la que le mantenía presa en aquel lugar, saco la daga con maestra y cuando la puso a la altura de la vista de aquella mujer. –Este es mi regalo final-dijo y finalmente esboso una sonrisa.
Los gritos de dolor se prolongaron pensando que era imposible cuando aquella mujer había robado toda emoción de su cuerpo y tan profundo que Esmeralda recobró conciencia estando tendida sobre el pasto, el cuerpo de la demonio yacía a unos pasos de ella. Hitomi mantenía algo en sus manos, algo que brillaba y finalmente guardo en una de las bolsas de su cinturón, mientras recubría su cuerpo con la habitual túnica de magia. Volvió la vista hacia Esmeralda y sus ojos abandonaron el color de la sangre con un aire triste contuvo el aliento mientras la angel buscaba a todo su alrededor al mago. El báculo fue lo primero que capturo su vista y después la devolvió a la mano que lo sostenía. La maga carmesí camino hasta donde ella y se arrodillo ante la postrada estuvieron cerca un momento en el cual ella entrego el bastón a la convaleciente y le beso la mejilla. -Te falle amiga.

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Solo un par mas de post o uno quizás.
Carlos Alberto Navarro Edad: 27 Vive en: Jalisco, Mexico Categoría: Personal
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Libro de Visitas (3)
HitomiVanKanzaki @ 29/07/2011 dijo:
Nunca te amará nadie sino eres capaz de correr el riesgo de que algunos te aborrezcan.

¡Te amo!
HitomiVanKanzaki @ 29/07/2011 dijo:
Me encanta la pic... me encanta Sakura Kyoko!!!! muak!!!!
bloodyknife @ 29/07/2011 dijo:
*o* ame el escrito de hoy!!! porras porras ya muero por tenerlo impreso (maldito toner!!!)))
besos!!!

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