25/07/2011
Espero sea de agrado la novela =P
-Cuando vuelvas a encontrar a mi hijo… el cristal pasara a él como su legitimo dueño, pero tiene que ser al menos en unos ocho años.
-¿Por qué me lo entregas a mí?
-Esa gema ya había desaparecido de mi cuerpo hace demasiados años, se lo entregue a mi primogénito varón pero la madre de este joven lo traía consigo para ayudarme, después paso a manos de la otra dama por la que todo esto esta sucediendo, y finalmente llego a mí, pero de manera tardía ya no puedo hacer uso de él.
-¿Cómo puedes confiar en mi?
-Porque no eres una demonio y porque te he visto en tus recuerdos con Hitomi. Lástima no poderte compartir nada de mis recuerdos esa perra los esta bebiendo hasta que yo desaparezca en su interior.
-¿Hay manera de recuperarlos?
-No me hagas pensar en ello, es algo amargo saber que sí, y no tengo oportunidad de hacerlo, Por primera vez en más de 50 siglos me siento impotente.
(¿Cincuenta siglos? ¡El maldito elfo era viejo cuando ella todavía era una humana y no había abrazado las noches! Era una enciclopedia de conocimiento inagotable) ¿Qué se tiene que hacer para… -No pudo terminar las palabras, las alas. De aquella maldita demonio cubrieron la vista del mago y al abrirlas un golpe le atravezo el pecho, debajo del corazón y era letal, tan grave que incluso ella misma lo sintió como si fuere propio.
-Ghaleon…
-Gracias –dijo sereno mientras sus ojos se apagaban vacios de expresión y vida. Extendió la mano entregándole el pequeño saquillo que había colgado de su cinturón y en ese momento su mirada ya se había perdido.
-Acepto- Dijo sin meditarlo tomandole la mano mientras el cristal se destruía hasta que se encarno, lo pudo sentir abriendo un espacio en su carne, frente a su corazón, dentro de su piel, una pequeña gema que se amoldo bajo la piel y aunque el sentir era algo desagradable, también había logrado sentir la inmensa ola de calor y poder que la recubría, era embriagante y obtuvo lo que deseaba en ese momento, todos sus recuerdos, todas las memorias que el mago tenia, hasta ese punto… se hicieron suyas, el cristal se las estaba entregando hasta el momento de la separación de su dueño cuando se lo entrego a un joven de alas y cabello del color de la plata, ojos del mismo color argénteo con un matiz azulado, cual si estuviere contemplando un mar que ya conocia en la mirada del joven. –¿Maldita sea como en tan poco tiempo me has hecho esto?
-Suel…o –comenzó a jadear tragando con dificultad mientras la sangre manaba de su herida y de sus labios- ca…usar… es…a… primera… impre… sión… en todas.
-Acepto… estúpido. Ven a mi cuerpo como una sombra, si vas a vivir a mis espaldas lo acepto. Solo vive.
Si las palabras habían llegado a sus oídos jamás lo supo. Pues el mago cerro los ojos al tiempo que ella era expulsada de aquel dolor inimaginable.
Despertó ella de rodillas, estaba llorando sobre si misma, tomandose el pecho y el demonio estaba a su lado cubriéndola con la capa de viaje mientras jadeaba tomando el aire que le faltaba. -¿Le faltaba? Ella había estado muerta hace mucho, una “negada a la vida” toco el pecho y pudo sentir dentro de si misma el calor de aquel artefacto, aquel cristal que estaba del tamaño de su corazón y protegiéndolo, dándole calor, sin duda era un artefacto poderoso, la había vuelto a la vida y se sentía completamente revitalizada.
-¿Estas bien?- Pregunto Geburah a la vampiro.
-Ha muerto—Anunció secamente la mujer mientras volvia la vista llorosa a aquel que tanto le recordaba al ser que acababa de conocer.
-Al fin… ya no hay nada que nos impida tomar la costa de la magia a Reicario y a mi.
- ¿Por qué? ¿Qué obtienes con tomar la costa de la magia?
- Podre tener el poder para buscar a esa que me hace falta.
-¿a quién te refieres? –decia la vampiresa quien todavía se llevaba la mano al pecho y a la cabeza tomando los recuerdos que en su mente fluían.
-Lain Blackrose. La mujer que me dio su corazón y después se fue con ese mago a dar vida a una criatura más, he de demostrarle que su error fue despreciarme.
-La madre de Altair-contesto la vampiresa mientras el solo nombre le traia mil recuerdos de una chica rebelde, juguetona y muy animada a la aventura, la misma que después ataco a traición al mago cuando se entero que su madre no era la que le habían hecho creer. Recuerdos de cómo entrenaba con otra mujer de nombre Celes y el esfuerzo que a Ghaleon le tomó aprender alquimia para poderla enseñar a la que llamaba hija. Siendo que solamente lo era de manera adoptiva. El verdadero padre de ella… era Geburah.
-¿Cómo sabes esto? ¿Si yo me entere de ello en el infierno? –Pregunto el demonio mientras la levantaba y le presionaba el cuello.
-Bajame maldita sea –dijo cuando el aire comenzaba a faltarle.
-¿Qué más te dijo Ghaleon? ¿Con que más te ha envenenado? ¿Qué otra mentira te contó para causar discordia? ¿Ese maldito lengua de serpiente te intento convencer de que me traicionaras verdad?
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Libro de Visitas (2)
dosdeenero @ 25/07/2011 dijo:
es cierto, xD... x.x...pero yo no analizo las cosas a fondo.. .aun me falla eso.. >.<!!!.. tengo quecomenzar a hacerlo creo yo...
HitomiVanKanzaki @ 26/07/2011 dijo:
T.T noooo quelloooooooooo que mi ghaleonnnnn mueraaa T.T(no quiero que parezca novela mexicana jajajajaja)

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