05/06/2013
Corría Abril del año 2006
Hoy trato de olvidar, levanto la vista al techo esperando una respuesta que no llegó, conocí a esta niña y la vi transformarse en mujer, caer y levantarse, aprestar el corazón para defender como una leona. Sonreir a quien era un maldito solo por que en él, había depostiado confianza suficiente para decir que era su hermano.
La vi madurar y apagar esas sonrisas victima de tantas maldades en el mundo que para ella eran tormentos, para el alma que le empujaba eran nimiedades, venía de infiernos mucho más oscuros de tormentos autoinflingidos y de castigos impuestos.
La niña lo observó y se hizo mujer con el pensamiento de superarle de ser ya no una seguidora, si no una rival, algo que el pudiere apreciar con dignidad ante su rostro.
Una rival que tiene demasiadas armas, pero no la voluntad de usarlas en contra de aquel a quien apreciaba, siempre dudaba en tirar del gatillo, o empujar los ultimos centimetros la hoja, aquellos que definian la vida y la muerte, y él lo sabía, ella quería probarle que podía sin necesidad de herirlo, quería que se diere cuenta que podía sin necesidad de lastimarlo pues lo apreciaba, y sin embargo esto no era suficiente para el que la empujaba.
Frustrada se levantó y buscó otros caminos, pero era demasiado tarde, cada uno de los senderos llevaba las lecciones que le había dejado, nobleza hacia quien la mereciere y ejecutar sin sentimientos a quien intentase apartarle de sus metas.
Finalmente, cansada de aquello la rivalidad terminó cuando logró herirle, habia entrado en molestia y cerrando los ojos tomó el valor suficiente para hundir el arma en la carne de su rival, de su amigo, de su hermano.
El dolor lo hizo alejarse, y mantener la herida en recaudo, lo que ella no sabía, era la sonrisa que poseía aquel ser, finalmente había aprendido a defenderse de todos de la mejor manera y aquello le gustaba, pues la hacía una mujer completa, el viejo solo reía repasando todo lo sucedido en su mente, desde la niña fragil a la mujer indomable, era tanto el crecimiento sucedido por una mano firme... lo único malo era no poder felicitarla.
Volver la vista a la herida y ver que había dejado de sangrar era lo suficientemente bueno, y en su mente la pregunta habitaba sabiendo que el no tenía la respuesta, por primera vez en todo lo que tenía de haberla conocido, no poseía una respuesta a la mujer que comúnmente conocía de pies a cabeza.
¿Hermana, sientes que hiciste lo correcto? Meditó una y otra vez pues para él... había actuado como deseaba que lo hiciere, como merecía que se hubiere hecho desde la primera vez que la hizo caer de rodillas.
Con mucha seguridad sabía que había pocas personas que pudieren herirla tan profundamente como él lo podía hacer y al saber que se podía defender de ello, se daba por satisfecho. Esperando que no dejase de hacerlo ante nadie más.
A ti
Srta. G.
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Libro de Visitas (1)
Altair-666 @ 16/06/2013 dijo:
Un texto aburrido, con una ritmo lento y poco satisfactorio, falta que domines los sinonimosadecuados para no ser tan repetitivo en tus oraciones (rival= competidor, contrincante, adversario,
antagonista, émulo, enemigo) , la narrativa rebuscada y poco refinada no invita a llegar al final
de un texto tan largo y mal contado que se antoja eterno, el ser tan redundante en los hechos ya
descritos parrafos arriba solo atosiga la comprencion del lector, si un hecho es importante
describelo bien, narralo adecuadamente y avansa, de otra manera tus textos careceran de eso que
invita al lector a engancharse y seguir adelante, yo lo calificaria con un 4, y eso por el esfuerzo,
pero falta fuerza, calidad y narrativa.

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