sábado, 24 de agosto de 2013

Para seguir con Rider

17/04/2012 
 
17/04/2012
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Para seguir con Rider

-Las historias de Ghaleon también narran sobre una cofradía de guerreros, lo mejor de los asesinos que abandonaron sus vidas en la oscuridad y emprendieron pasos bajo una máscara de inocentes gitanos que de pueblo en pueblo divertían a la gente, asesinos de reyes y casas. De gestas milagrosas y por respeto a todos ustedes en las crónicas no aparecen sus nombres, solamente reunidos se les reconocería. –Levantó los ojos hasta el formidable macho de piel azabache que se levantaba ante ella- Liderados por un guerrero con piel de pantera y una mirada mucho más agresiva que la de los dragones, capaz de poner a raya a rivales de más de tres veces su fuerza o tamaño. Ese guerrero desapareció por más de ocho años de la vista de todos los humanos, pero su linaje es el de un gran señor… el Rey de los asesinos. El rey desaparecido.
-¡Un linaje olvidado tanto tiempo atrás que ya no es recordado! Ni deseado. –Termino sus palabras con un tono amargo
Las trompetas tiñeron el viento y el pánico se pudo sentir muy palpable en la ciudad cuando los gritos de agonía rompieron el aire, la guerra había comenzado.
-El tiempo se nos acabó- Pronunció molesta Akire mientras caminaba a los límites de la ciudad.
-Los que son tus guerreros Arkhal, que te sigan. Hitomi –hizo una pausa ante aquel nombre mientras todo mundo se daba cuenta que en verdad la dama de edad madura era aquella implacable reina de la torre roja en la costa de los magos. La regente misma del conclave de magos. Cuando ella se acercó le sonrió, y prosiguió- Nienna, Misao. –Las mujeres se acercaron, está última sin quitar un ojo de Arkhal, pues Misao era la sucesora al trono de los asesinos tras el desistimiento de Eruwielden aquella doncella que pocas semanas atrás la había enfrentado a muerte sin titubear y la había superado. Se rumoraba según Dryden que el anterior rey de asesinos era por mucho el más experto en el arte, no el mejor a la hora de entrar en sigilo, pero sí por mucho el mejor asesino de todos lo que en su tiempo le rodeaban. A criterio de Misao aquellas palabras estaban por mucho fuera de lugar… Se había logrado perder de la vista de la hermandad de asesinos durante más de quince años sin ser encontrado, ¡Y caminaba a plena luz del día! en verdad ¿Qué tan desestimadas estaban las habilidades de aquel tótem de músculos? Las palabras de la ángel la hicieron regresar a sus cabales cuando observó que estuvieron cerca, continuó- Defiendan unos a otros como una unidad sólida, o perecerán, ¡No bromeo! Lo que nos espera fuera de los fuertes robles que rodean la capital elfica es una masacre, una guerra.
En aquellas palabras los compañeros de Arkhal intercambiaron miradas, y Hitomi buscaba con sus ojos a Celes, la había visto en el campamento, ahora ignoraba su situación, Dryden por igual se había alejado de ellos, la joven gitana que había hecho buena amistad con Esmeralda rondaba con aquel caminar grácil a su alrededor. Sus ojos demostraban preocupación y nerviosismo pero curioso fue que buscó primero el cobijo de su maestra Nienna antes que el de su hermano.
Un aliento más… era lo único que deseaba se dijo de esta manera que no caería en aquella situación por más negra que estuviese, había salido a hacer frente a las huestes de Reichero ordenando a todos que se guardasen tras el muro que habían hecho los arboles al ser moldeados por los elfos con tanta dedicación, una muralla natural y confusa, que impedia a ojos ajenos apreciar la hermosura del reino que estaba en su interior. En su mente acudió el recuerdo nítido de Kjeldor, aquel precioso bosque que el mago había hecho con magia, por alguna desgraciada situación lo recordaba ahora en toda su calma, el enorme árbol era una mansión, cien metros de altura como minimo y dentro del mismo se habrían habitaciones comodas de madera, en algunas de ellas, había pequeñas chimeneas y los hermosos vitrales que eran puerta y ventana de cada estancia, su habitación, como amiga y compañera de Ghaleon, ella tenía derecho a estar en lo más precioso de aquel paramo calmado y delicioso. ¿Qué había sido de aquel remoto tiempo donde con tanta terquedad como inocencia su inmaculada alquimia la había llevado a esto? ¿Qué fue de aquel mago que le procuro protección y enseñanza? Había dudado un momento, solo un segundo cuando el señor de la calavera y aquella criatura convocada fueron a su ataque. El nombre del hechizo fue conocido (finalmente, lo cual dibujó una sonrisa efímera en el rostro de la alquimista) y también el nombre de la demonio que habían convocado para combatirle Kartia… recordaba aquel nombre pero habían pasado siglos desde que lo escuchara (o por lo menos así lo sentía)… cuando Ghaleon estuvo delante de su ancestro en el infierno, el nombre había sido pronunciado por alguien en la distancia cuando ella atacaba a Esmeralda en compañía de Geburah y Altair.
Carlos Alberto Navarro Edad: 27 Vive en: Jalisco, Mexico Categoría: Personal
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dosdeenero @ 17/04/2012 dijo:
lol 2 imagenes...no pase en esta ahuevo...que dejo mi spam :)

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