jueves, 27 de junio de 2013

El Ocaso de una vida

22/05/2010

El Ocaso de una vida

La mujer contemplo de hito en hito a Esmeralda Whiteangel, Miral, en sus años guardo esto en secreto de todo el mundo, incluso siendo acusada de infidelidades y traicion hacia la dama escarlata, de la cual ocupaba su lugar, rigiendo a las ordenes de la hechiceria. Sonrio al darse cuenta de la sapiencia que albergaba la joven recien llegada. Miró al otro lado de la recamara, donde Catfe que no habia tardado mas tiempo en llegar, que el tiempo que tardo en llamarlo. Era un buen guerrero, demasiado noble. y se habia tomado la molestia de llegar sin armadura y sin casco, sus atuendos, que eran de seda azul albi celeste enmarcaban los cabellos negros, esos ojos de color zafiro y una piel suavemente bronceada. Debia de medir arriba del metro y noventa centimetros, con la constitucion de un fuerte gladiador. Estaba en mejores condiciones que cuando lo conminaron al exilio. Ahora en su compañia venia la madre de la hija que nunca tuvo y sin embargo crio. El destino es curioso puesto que ni el mismisimo Catfe sabía hasta ese momento que la pequeña que intento matar por creerla hija de Ghaleon, era la sucesora de la aliada que tenia en este momento. Penso un momento que los dioses tenian una manera curiosa de jugar con el destino de los mortales y todo esto fue solamente el pensamiento que le demoro un segundo. Ciertamente su cuerpo estaba en el ocaso de sus dias, pero la verdad era que su mente aun clamaba por mas tiempo para impartir lecciones.
-¿Como es que dijiste?-fue lo que pronuncio Catfe hacia Esmeralda al tiempo que miraba de reojo a Blackrose y por primera vez observaba los razgos similares de esa singular belleza. Y los llevaba a los de una pequeña cuyos ojos tenian un parecido eidetico.
-Esa compañera que viene a tu lado, es la madre de la criatura que, por lo que escucho, quisiste matar, no es prole de Ghaleon como creiste tu o como lo hacen pintar estos cuadros. pero la pregunta es ¿Que papel desentrañaron ustedes dos en todo esto?- Aunque Esmeralda se esforzo a plenitud de conciencia por mantener un ritmo de platica suave y genitl, la realidad es que en todo su tono, ribeteaba el acero y cualquiera con la sapiencia que poseia Miral, lo percibía.
En ese momento Blackrose se sintio incomoda ante aquel tema, el hecho de su hija y sus pensamientos no se coordinaban bien desde que la encontro. En aquel tiempo cuando la dejo atras penso jamas volver a saber de ella, pero era obvio, el mago la habia traido a este lugar, Ahora los dioses lo regresaban al mismo para acabar con todo lo que habia empezado... un circulo que iba a terminar donde el amor se mostraría al final, como lo habia profetizado Sareth, aquel poderoso archimago. Siguio su mente dibagando hacia los ayeres ante la inquisitoria mirada de su maestro de magia, y se dio cuenta de que le tenia esperando una respuesta que aun no sabia como formular, ella era la madre y Geburah que era una extension de Ghaleon el padre... eso hacia a Ghaleon padre? ¿En este universo conocian algo sobre el demonio? ¿Que tan prudente era decir todo esto a su compañero? Suspiro tratando de tomar aire, pero de uno momento a otro, la chimenea que caldeaba la habitacion para mantener un clima idoneo hacia una yaciente como Miral, le comenzo a sofocar en demasía, se sento y miro nuevamente a Catfe a los ojos, este, sobre entendio la peticion de la joven aun sin que se pronunciara y mando a llamar al acolito que presto en la puerta se mantenia a total disposicion, cuando se acerco, el señor de la calavera le solicito un vaso de vino frio, y el acolito no tardo mas que lo que salia a una mesita que estaba predispuesta para servir lo que ellos ofrecieren, que lo que tardo en regresar con varias copas de cristal sumamente bellas, y con distintas pocimas dentro.
Lain tomo la que tenia mas tono de sangre y comenzo a beber recobrando la compostura, fue en ese momento cuando Miral comenzo a dar explicaciones de todo y cada uno de los cuestionamientos que los ahi presentes le hicieron, la noche caiaa paso grande. y esto hacia mas tangible y cercana la muerte de la sacerdotiza, con ello un aura de tristeza inundo la sala, hasta el punto donde, solamente, pudieron quedarse Blackrose y Catfe a su lado, Celes tuvo que abandonar el lugar tras una muy afectuosa despedida y con el corazon en la mano. a lo que, la mujer que la acompañaba le siguio firmemente esperando poder darle el consuelo y el apoyo deseado. Fue cuando un rayo partio la noche que todos comenzaron a entristecerse, y uno secundario presagio la tormenta. En las afueras del recinto comenzo a reinar el Caos y Esmeralda salio a comprobar que sucedia.
 
 
 
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dosdeenero @ 23/05/2010 dijo:
SPAMER >_>

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