viernes, 25 de mayo de 2012

La guerra del Bosque Eterno


-¿A dónde vamos? ¿Kansaki? –avanzaron fuera de las torres mientras que la dama, su rostro, sus vestimentas iban cambiando, asi mismo como su cabello, era una elfa, más delgada de lo que se miraba inicialmente, su rostro comenzó a demostrar los años que ya portaba encima, hasta alcanzar lo que vendrían a ser la madurez de un humano que tendría ya en promedio los treinta años. Algo difícil de observar para una mujer elfa que parecía había congelado el tiempo entrado los veinte. -¿Kansaki? –Siguió la vampiro buscando respuestas pero la dama no le escuchaba, conforme avanzaron a empujones abriéndose paso entre guardias y la gente de alto rango entre los reyes y nobles de todas las razas y castas. –Si todos estos seres mueren el mundo quedara sumido sin esperanza, los gobernantes, traen a sus mejores guerreros y magos, pero la noche de las sílfides reducirá a nada las fuerzas de protección y los guerreros no podrán con un ejercito que ya esta muerto, el desgaste necesario para reducir huesos a nada para evitar que se sigan levantando es demasiado. Reicario tenía bien planeado el lugar que iba a atacar, una acción temeraria, pues se enfrenta a la elite de todos los reinos, pero si triunfa aquí y hace las suficientes bajas, los reinos quedaran indefensos, sin guías que los puedan liderar y Reicario tendrá el paso abierto hasta su objetivo, sumir el mundo bajo el dominio de sus garras y el de los alquimistas.
-¡AKIRE! Aparece de una maldita vez se que ya tenias previsto que demandara tu presencia- Hitomi atronaba su voz con el fragor del martillo que en la fragua forja las espadas.
-Vaya falta total de modales tienes archimaga.
-No tengo tiempo.
-Lo se.–dijo la angel materializándose al lado opuesto de donde venia Yenix y esta no pudo por menos que sentir repudio ante la luz que irradiaba la recién invocada.
-Comienza a hablar , ya has previsto esta maldita conversación.
-Así es.
-Ahórrame palabras por favor
La ciudad sumida en problemas,caos y dolores para los guardias,algunos se debatían en mantener a la gente en orden pero las otras patrullas ya comenzaban a tomar clamores de guerra mientras dirigían sus pasos al interior de la ciudad. Todo era difícil de observar y sub-real por la manera en que unos buscaban salir corriendo en caos, hacia las habitaciones que alquilaron para contemplar aquel evento y otros buscaban observar cual era el motivo de tal movimiento irracional de gentes. Y aun así elfa, ángel y vampiresa encontraron camino hacia el centro de la ciudad donde la mujer jamás pudo empezar a danzar para satisfacer la vista de los espectadores y un nutrido grupo se congregaba a su alrededor inclusive la dama de la naturaleza y la mismísima Misao se reunieron con la cofradía donde la única criatura que faltaba era aquella horrenda malformación de “hombre/mujer”. 
Los pasos continuaban hacia aquel grupo cuando Hitomi miró desafiante a la convocada por sus labios. 
-Vale, vale, pero en verdad quería evitar esto.
-¿En verdad lo hiciste no es así?
-Sí, lo hice, por el bien de muchos lo hicimos una vez
-¿Estamos hablando de sexo?–Preguntó la vampiresa que caminaba atrás de ambas pero quería mantenerse al margen de la plática. 
-No- Cerró Akire terminantemente ese tema mientras volvía la vista a Hitomi. –Él sabía que esto iba a suceder, porque yo se lo comenté. Le avisé de todo. Hitomi se abalanzó sobre la ángel cuando ella le gano distancia, sabía bien que no la lograría pescar, dado sus extraños poderes, esa mujer estaba fuera de su alcance tanto como lo quisiere al predecir con exactitud el siguiente movimiento en ese tablero de ajedrez. 
-¿Por qué no detuviste su partida? ¿Por qué? Tu pudiste advertirme, haber cambiado su futuro. ¿De qué sirve cambiar el presente si no está él a mi lado? 
-Porque ambos logramos llegar a vislumbrar todos los futuros posibles, y en realidad el mejor era este, -desvió la mirada del lugar al tiempo que llegaba Jade y Nienna, esta mujer le hizo cerrar los ojos, la sostuvo a un escrutinio muy duro hasta que todos estuvieron lo suficientemente cerca para hablar. 
-El elfo dejo las invitaciones a los pueblos nómadas hechas hace ya largo tiempo atrás antes de que el verano más seco que ha pasado. En ese tiempo se hizo prevalecer su invitación por medio de la única que podía hacer esto. –Volvió la vista hacia Nienna y suspiro para tomar nuevamente aliento. –El juego ya está aquí y todos serán participes, Ghaleon puso todo para que esto se llevara lo mejor posible.
-¿Cuál fue el resultado?-Preguntó Hitomi muy molesta. 
Akire dudó un momento sobre la verdad pero en este caso no tenía ningún objetivo mentirles, tomó aire en lo que la cofradía de gitanos se acercaba en totalidad y los empujones de la gente alrededor empezaban a causar daños físicos a los ahí presentes. 
-No pude ver el final de la batalla, pero sí se, que, esto es una guerra y habrá bajas por ambos lados. Y cada uno tiene que velar por si mismo. A cada uno de los aquí presentes he visto su muerte en el futuro, porque la hembra alquimista que les acompañaba les ha traicionado. Este, es el único presente donde eso podía ser cambiado, y por ello Ghaleon predestino reunirlos a todos para que pudiere colindar lo que se avecinaba. Yo estare con ustedes, pero mis posibilidades de ver el futuro no servirán de nada, las decisiones que tomen serán cruciales para sobrevivir, apóyense, cuídense los unos a los otros o mueran todos en desbandada y sucumban a una era de terror que solo podría venir de la mano de ese maldito liche archimago. Avanzó la mujer hasta encararse con Nienna su rostro inmutable e imposible saber que era lo que pensaba. 
-Toma las mejores decisiones, cuida de todos y no dudes en eliminar a un enemigo, no se te dará una oportunidad extra. 
-¿Porque me lo dices a mi? 
-Porque solo tú y Hitomi de las aquí presentes pueden alcanzarlo, los demás no saben más que mitos de ese mago. -Se abrió el paso hasta encontrarse con el hermano de Jade- Arkhal 
-¿De que lugar me conoces? –Preguntó asombrado el guerrero de piel azabache. 
-Conozco a muchos y ellos jamás me reconocerían. –Desestimo el tema- Como ya escuchaste –dijo sin revelar más de aquellas formidables aptitudes que tenía y que lo separaban de las demás razas- Todos los presentes necesitaran que tu cofradía se revele con la fuerza que han guardado haciéndose pasar por gitanos. Arkhal contemplo de hito en hito a aquella mujer sin atinar a saber de dónde irradiaba esa calma y esa luz que parecía cubrirla. 
-¿Por qué debería?
-Entre tus compañeros de viaje y los que se unieron recientemente existe una fuerza de ataque que supera por mucho a las distintas cuadrillas que existen para defender este terreno, los mejores guerreros de cada raza junto con ustedes son la verdadera avanzada que puede asegurar la sobrevivencia, o puedes intentar huir, pero serán cazados para hacerlos esclavos, y sabemos que tu libertad la defenderas con la vida. –Finalizó la angel acortando argumentos-
-¿Como estás tan segura de todo esto? –Planteo Arkhal con la sabiduría de los años y capturada su atención en la medida que se podía pues procuraba que sus compañeros no se alejaran o perdieran en el caos de la gente que corria de un lado a otro, guardias hacia las puertas y la población general en sentido contrario, observó como las guardias de reyes y nobles transformaban sus balcones en atalayas y puestos de avanzada mientras el gran consejo de magos elfos había desaparecido de vista junto con el rey y el joven príncipe. 
-Tú estás dándote cuenta de ello Arkhal pero si te sirve está bien- Suspiro suavemente y conforme comenzó a hablar fue nombrando para gusto de todos los hechos que sucedían momentos después de que los nombrara; Gente tropezando, posadas que cerraban, vanguardias de guerreros elfos que aparecían y desaparecían encontrando tal o cual situación a su paso. Cuando dio los suficientes resultados para que todos y cada uno hubiesen sido convencidos. Invirtiendo en ello el mínimo de tiempo que ya había predispuesto y aún así sintiendo que había perdido momentos valiosos prosiguió 
-Tienes que decidir Arkhal, pero hazlo rápido ya que de otra manera esto entrará en la ciudad. Blackrose y Esmeralda nos entregan tiempo valiosísimo que estamos desperdiciando en estas inútiles situaciones. Arkhal Asintió y hablo en el idioma común de los gitanos, su piel negra, sudada, sus rasgos de guerrero aparecieron mientras seleccionaba a la corte de ejecutores. 
-Así que son ustedes- Habló Hitomi al ver como seleccionaba meticulosamente a los guerreros incluyendo en ellos al longevo enano quien se mostraba nervioso. En las puertas de la ciudad les habían hecho despojarse de toda arma que poseían. Supuso la maga que él estaría dichoso de volver a tener la seguridad del acero en sus manos. Arkhal desvió la vista hacia la maga que ya anteriormente había encontrado en unas incomodas circunstancias y a la cual no le prodigaba el más mínimo afecto. 
-¿A qué te refieres mujer? 
-Más respeto para la señora de la magia- Adelantó sus palabras Yenix Marduk también sacando pasos adelante para no permanecer en un segundo plano. Arkhal dudó y se mantuvo un tanto incomodo 
–Las historias dicen que mantiene una belleza sin igual, ella no puede ser la dama carmesí-
-Las historias de Ghaleon también narran sobre una cofradía de guerreros, lo mejor de los asesinos que abandonaron sus vidas en la oscuridad y emprendieron pasos bajo una máscara de inocentes gitanos que de pueblo en pueblo divertían a la gente, asesinos de reyes y casas. De gestas milagrosas y por respeto a todos ustedes en las crónicas no aparecen sus nombres, solamente reunidos se les reconocería. –Levantó los ojos hasta el formidable macho de piel azabache que se levantaba ante ella- Liderados por un guerrero con piel de pantera y una mirada mucho más agresiva que la de los dragones, capaz de poner a raya a rivales de más de tres veces su fuerza o tamaño. Ese guerrero desapareció por más de ocho años de la vista de todos los humanos, pero su linaje es el de un gran señor… el Rey de los asesinos. El rey desaparecido. 
-¡Un linaje olvidado tanto tiempo atrás que ya no es recordado! Ni deseado. –Termino sus palabras con un tono amargo Las trompetas tiñeron el viento y el pánico se pudo sentir muy palpable en la ciudad cuando los gritos de agonía rompieron el aire, la guerra había comenzado. 
-El tiempo se nos acabó- Pronunció molesta Akire mientras caminaba a los límites de la ciudad. -Los que son tus guerreros Arkhal, que te sigan. Hitomi –hizo una pausa ante aquel nombre mientras todo mundo se daba cuenta que en verdad la dama de edad madura era aquella implacable reina de la torre roja en la costa de los magos. La regente misma del conclave de magos. Cuando ella se acercó le sonrió, y prosiguió- Nienna, Misao. –Las mujeres se acercaron, está última sin quitar un ojo de Arkhal, pues Misao era la sucesora al trono de los asesinos tras el desistimiento de Eruwielden aquella doncella que pocas semanas atrás la había enfrentado a muerte sin titubear y la había superado. Se rumoraba según Dryden que el anterior rey de asesinos era por mucho el más experto en el arte, no el mejor a la hora de entrar en sigilo, pero sí por mucho el mejor asesino de todos lo que en su tiempo le rodeaban. A criterio de Misao aquellas palabras estaban por mucho fuera de lugar… Se había logrado perder de la vista de la hermandad de asesinos durante más de quince años sin ser encontrado, ¡Y caminaba a plena luz del día! en verdad ¿Qué tan desestimadas estaban las habilidades de aquel tótem de músculos? Las palabras de la ángel la hicieron regresar a sus cabales cuando observó que estuvieron cerca, continuó- Defiendan unos a otros como una unidad sólida, o perecerán, ¡No bromeo! Lo que nos espera fuera de los fuertes robles que rodean la capital elfica es una masacre, una guerra.

1 comentario:

  1. En hora buena amor, gracias por "trastearte" aquí, espero poder seguir leyendote!

    Muchos besos.

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